BENEFICIOS Y CONTRAINDICACIONES

Beneficios del masaje

Con la edad, el cuerpo tiende a inclinarse hacia adelante, a perder flexibilidad, capacidad de movimiento y equilibrio. El masaje contrarresta y retarda la aparición de tales procesos.

Mejoramiento de la postura:
Conserva la elasticidad de las articulaciones y potencia la capacidad de asimilar el calcio de los huesos. Los músculos y tendones se estiran, aumentan su flexibilidad y se refuerzan. El riego sanguíneo provocado por los estiramientos regulariza la actividad de las glándulas.

Mejora la funcionalidad del sistema nervioso, el circulatorio y el drenaje linfático:
A menudo los meridianos se encuentran cerca de canales venosos y nerviosos. Cuando los meridianos se tratan con el masaje, estimulan estos canales para que funcionen correctamente. Las presiones facilitan el retorno venoso y el drenaje linfático por lo que determinan apreciables resultados estéticos: piel mas lisa y luminosa, reducción de la celulitis. Las compresiones y digitopresiones procuran el despegue de las fascias musculares y de las paredes óseas, lo que contribuye a recuperar la funcionalidad del tejido conectivo.

Relajación y bienestar general:
La relajación de las tensiones y la corrección de los movimientos de las articulaciones disminuye la producción de adrenalina y re-equilibra el sistema neurovegetativo, con lo que se elimina la causa mas frecuente de fatiga física y mental. Las lentas y rítmicas sensaciones de dolor “bueno” tienen un efecto hipnótico que suaviza los estados de hiperactividad mental.

 

Contraindicaciones

No practicar el masaje en caso de (en líneas generales, consultar):

Hipertensión arterial
Trastornos cardíacos (marcapasos o by-pass)
Osteoporosis o fracturas no calcificadas.
Patologías discales graves con posibles hernias.
Fiebre
Cáncer
Cirugías recientes
Accidente (48 horas antes)

- (Para el masaje de aceites) Enfermedades de piel: dermatitis, alergias a los aceites...